El requisito principal es que el material sea rígido (es decir, de cierta dureza) y capaz de soportar su propio peso sin doblarse ni combarse excesivamente entre los puntos de apoyo del voladizo. Por ejemplo, las tiras de goma muy blandas podrían no ser adecuadas, ya que podrían combarse considerablemente entre los voladizos, a menos que estos estén muy espaciados, lo que incrementaría el coste.

