Inspeccione periódicamente las estanterías para detectar daños o desajustes. Coloque etiquetas con la capacidad de carga para evitar sobrecargas. Forme a su equipo en prácticas de manipulación seguras y utilice equipos de protección. Unas pasarelas despejadas y un anclaje adecuado también aumentan la seguridad. El mantenimiento rutinario garantiza la fiabilidad a largo plazo y reduce los riesgos.